Si uno quisiera replicarlos sería difícil. No sólo porque estos trades hayan hecho historia, sino porque se dieron en circunstancias muy especiales de la economía o de los mercados financieros.

¿Cuáles fueron las mejores operaciones de mercado de la historia?. Antes de explorar las negociaciones que considero históricas es necesario saber que la gestión de riesgo para ejecutar muchos de estos trades no es la deseada en la mayoría de los casos. En gerenal se corren muchos peligros a la hora de luchar contra las tendencias predominantes. Pero yendo contra la tendencia es como se hace más dinero, con los trades contratendenciales, los que nadie imagina, los “cisnes negros” que, por definición, nadie debería esperar.

También es necesario tener en cuenta que dichos movimientos bruscos se basan en la mayoría de los casos en correcciones a la baja, porque es donde la volatilidad aumenta. El famoso “beta asimétrico” existe porque en las correcciones de bolsas los precios se mueven mucho más que en las alzas, que suelen ser con una menor volatilidad.

El miedo siempre ha sido una emoción muy fuerte: la operación denominada irse en corto o “shorting” es una de las más populares estrategias de inversión apostando a la baja y aprovechando el miedo.

Aunque siempre se menciona a Warren Buffett o a Benjamin Graham como los mejores genios de las inversiones, Jesse Livermore probablemente fuera el mejor trader o especulador de toda la historia. Escapó de su casa a los 14 años con cinco dólares en el bolsillo y sin una experiencia previa en inversiones, es el prototipo de “self-made man” o del sueño americano vuelto realidad de la nada: hizo una gran fortuna multimillonaria y la perdió en diferentes ocasiones hasta alcanzar lo que acabó considerándose como el método perfecto de inversión. Se suicidó en 1940 con más de 5 millones de dólares en activos líquidos, una de las mayores fortunas personales de Wall Street en aquel entonces. Livermore ya había realizado muchos trades apostando a la baja (posiciones “short”) antes de hacer dinero con ellos. Pero tanto el timing para entrar como para salir son importantes porque la reversión posterior al año 1929 pudo haberlo dejado muy mal parado. Más aún si la Reserva Federal hubiese intervenido como lo hizo en estos últimos años, no solo en los EE.UU. sino también otros bancos centrales. El S&P 500 cayó de USD 30 puntos a USD 5 de 1929 a 1932 (-86%), pero se triplicó en los tres años posteriores. Jesse Livermore no necesitó de ninguna computadora, modelo matemático, indicadores técnicos, o el uso de derivados para concretar una ganancia por su propia cuenta de 100 millones de dólares que a día de hoy representan 1,2 billones de dólares, en un momento en que todo el mundo seguía la tendencia alcista.

Muy famoso ha sido el caso de George Soros con el banco de Inglaterra: su fondo shorteó un equivalente a unos 10 billones de dólares en libras esterlinas, obligando al Reino Unido a retirarse del mecanismo de tipos de cambio el 16 de septiembre de 1992. En esa sola jugada, Soros ganó 1 billón de dólares, una suma aún mayor si la contabilizamos al día de la fecha.

Otro famoso caso de apuesta a la baja fue el de Paul Tudor Jones en el denominado Lunes Negro, al predecir correctamente en 1986 mediante gráficos que el mercado iba camino a un accidente de grandes proporciones. En un solo día, el índice Dow Jones Industrial Average se hundió 22%, lo que le reportó 100 millones de dólares de beneficio y triplicar su dinero en un día del otoño de 1987, en lo que fue la mayor caída de un índice estadounidense en un solo día.

Más recientemente, el hedge fund de John Paulson realizó una apuesta en contra de las hipotecas subprime en 2007, con una ganancia de nada menos que 15 billones de dólares. Muchos apostaron a la baja (short) esas hipotecas antes de tiempo y se quemaron por estar en el lugar correcto, en el momento incorrecto.

Mirando más a largo plazo y con un proceso que se fue reforzando, John Templeton, famoso por sus fondos de inversión mutuos, invirtió muy fuerte en Japón en los años 60's siendo uno de los primeros inversores institucionales extranjeros allí, justo antes de las tres décadas más gloriosas de su economía. Llegó a tener invertido hasta un 60% de su fondo Templeton Growth Fund en acciones japonesas. Fue fundado en 1954 y liquidado en 1992 como uno de los más exitosos de la historia con un rendimiento de casi 16% anual, es decir que una inversión de 100,000 dólares en 1954 habría crecido hasta 55 millones de dólares (con reinversión de dividendos).

Louis Bacon hizo una apuesta en 1990 anticipando que Saddam Hussein iba a invadir Kuwait. Tomó posiciones compradas (long) en petróleo y short o vendida en acciones: su flamante hedge fund reportó ese año la friolera de 86% de rentabilidad ese año. Al año siguiente, anticipando una victoria de los EE.UU., revirtió ambos trades y siguió acumulando ganancias.

Veamos otro caso en el mercado de petróleo: cuando el commodity operaba en la zona de 30 dólares por barril de WTI y la economía recién se recuperaba del crash de la burbuja.com (año 2003), un operador del Citigroup denominado Andrew Hall anticipó que su precio podría alcanzar los 100 dólares por barril en los siguientes 5 años, hecho que ocurrió en 2008. La compensación que tuvo el trader (sin contar la ganancia del banco) fue de 100 millones de dólares.

Ya acontecida la gran crisis financiera del 2008, en el año 2009 y con precios de las acciones financieras por el piso, David Tepper incorporó acciones de grandes bancos a principios de 2009, que se cuadruplicaron como es el caso de Bank of America y se triplicaron en le caso de Citigroup se triplicaron en valor de sus fondos a principios de año. La apuesta que los bancos iban a ser rescatados y capitalizarse -pero no nacionalizarse- le hizo reportar a su hedge fund unos 7 billones de dólares. Para un valor del fondo inicial de 4 billones de dólares.

La desaparición de Enron fue un hecho lamentable para la mayoría. Pero unos pocos como Jim Chanos la predijeron correctamente y se beneficiaron mucho de este caso. Otros ejemplos de sus apuestas en corto de éxito incluyen Baldwin-United, Tyco International, Worldcom y KB Home.

Francis Fukuyama (“El Fin del a Historia”) anticipó en un libro que leí el mismo año de su publicación en 2002 del superciclo de commodities y en especial del oro. Pero fue Jim Rogers quien descubriera el mercado alcista secular de materias primas en la década de 1990, hecho que lo ha beneficiado de sobremanera. En 1996 creó el índice Rogers International Commodity y luego trabajó para poder invertir en él.

En síntesis, con todos los casos descritos podemos concluir que no hay una sola manera de invertir y ser muy exitoso. Algunos trades exitosos son los mismos trades pero que han fracasado por adelantarse en el tiempo. El timing es muy importante. Entrar en el mercado antes de tiempo puede ser muy peligroso, a menos que se tengan recursos para aguantar una posición perdedora mucho tiempo. Otros hacen crecer sus carteras y fortunas lentamente agregando posiciones sobre los beneficios ya acumulados, es decir incrementando las posiciones a medida que el trade iba funcionando. Pero lo que sí es un patrón recurrente es que la mayoría de los trades exitosos que realizan los grandes inversores no son aleatorios, sino que son el fruto de muchos años de investigación, estudio, tiempo de espera y hasta quizás luego de perder dinero para aprender a administrar el dinero de mejor manera, mediante la aplicación de “stop-losses”, por ejemplo.