Arlette
12-08-2016, 10:15 PM
Sentimiento de mercado es un término bastante amplio: se refiere a la actitud dominante entre los inversores hacia un activo en particular o hacia el mercado en general. Aprender a medir e interpretar esta variable puede aportar mucho a la batería de herramientas con las cuales contamos como inversores.
Conociendo los indicadores de sentimiento de mercado
Existe una amplia diversidad de indicadores de sentimiento de mercado, los cuales pueden basarse en diferentes tipos de fuentes de información. Sin ir más lejos, analizar en profundidad la acción de precios puede ofrecer datos valiosos al respecto de lo que sucede por debajo de la superficie.
Supongamos que un índice de mercado como el S&P 500 marca nuevos máximos en un período. El indicador no es otra cosa que un promedio ponderado de los precios de diferentes activos, y la evolución de este índice no necesariamente nos dice todo lo que necesitamos saber sobre la acción de precios subyacente.
Un indicador bastante popular de sentimiento de mercado es el de nuevos máximos y mínimos. El mismo se obtiene simplemente calculando la cantidad de acciones que marcan nuevos máximos de precios en el año y restando el número de acciones en nuevos mínimos.
De tal forma, el indicador nos ayuda a determinar si las ganancias en el índice están basadas en una gran cantidad de compañías participando de la suba o si, por el contrario, unas pocas compañías tuvieron ganancias de gran magnitud y llevaron al indicador a nuevos máximos. Evidentemente, esto dice mucho sobre el ánimo generalizado de los inversores.
Una alternativa similar es evaluar la acción de precios en función de algún nivel alternativo, como por ejemplo, la media móvil de precios de 50 días. Mientras mayor es la cantidad de acciones que se encuentran cotizando a niveles de precios por encima del promedio, mayor es el nivel de optimismo de mercado y viceversa.
En el mismo sentido, se puede obtener información valiosa proveniente del mercado de opciones. El ratio put-call señala el volumen relativo de put (opciones de venta) contra call (opciones de compra). Cuando el volumen de put es considerablemente mayor al de call, esto significa que los inversionistas están buscando protección ante una posible baja de precios, lo cual es una clara señal de pesimismo.
El índice VIX es otro indicador de sentimiento que se obtiene del mercado de opciones, y mide la volatilidad esperada en el índice según la reflejan los precios de las opciones. Los mercados son generalmente más volátiles a la baja que al alza, entonces, mientras mayor es el nivel de volatilidad esperada, mayor es el nivel de pesimismo.
Un mecanismo bastante directo es evaluar las opiniones de mercado mediante encuestas y mediciones de opinión. Diferentes organismos revelan estos datos regularmente, ya sea para inversores individuales, administradores profesionales de fondos, o asesores de inversión.
Con las nuevas tecnologías de información están surgiendo también mediciones de sentimiento de mercado que analizan los títulos de las noticias e incluso la actividad en las redes sociales. En general, se trata de herramientas bastante novedosas que se encuentran aún en etapa de desarrollo, aunque su potencial podría resultar interesante en los próximos años.
Aplicando los indicadores de sentimiento de mercado
Siempre conviene prestar atención a múltiples indicadores de sentimiento de mercado basados en diferentes enfoques. Por ejemplo, podemos tener en cuenta la evolución del índice VIX, la diferencia entre máximos y mínimos de precios, y las encuestas de confianza del inversor.
Estos tres indicadores miden el sentimiento de mercado desde diferentes puntos de vista: acción de precios, mercado de opciones y encuestas de opinión, respectivamente. Por lo tanto, los tres indicadores en conjunto ofrecen una mirada más abarcativa que la que podríamos obtener analizando indicadores de sentimiento individuales en forma aislada.
Es importante prestar atención a la consistencia en las señales. Cuando los indicadores basados en diferentes enfoques avanzan en la misma dirección, entonces los datos son más claros y contundentes que en el caso de que diferentes indicadores generen señales disociadas.
Existen dos criterios fundamentales para operar en base a los indicadores de sentimiento de mercado. En primer lugar, los niveles extremos de optimismo y pesimismo se interpretan como una señal contraria. Es decir, los niveles de optimismo generalizado generalmente señalan un máximo de precios y una posible corrección, mientras que niveles de pesimismo exagerado suelen ser oportunidades de compra.
Por otro lado, cuando los indicadores de sentimiento de mercado se encuentran alejados de sus niveles extremos, conviene posicionarse en el mismo sentido de la tendencia. Si el optimismo está aumentando, esto suele impulsar los precios de los activos al alza y viceversa.
La dinámica operativa entonces es la siguiente: un nivel extremo de pesimismo señala un punto de entrada, y conviene mantener posiciones alcistas mientras el optimismo se encuentre en aumento. Por otro lado, cuando el nivel de optimismo se encuentra en niveles que coinciden con el extremo superior de su rango histórico, generalmente estamos ante un buen momento para desarmar posiciones y buscar un nuevo punto de entrada ante un posible ajuste.
Conociendo los indicadores de sentimiento de mercado
Existe una amplia diversidad de indicadores de sentimiento de mercado, los cuales pueden basarse en diferentes tipos de fuentes de información. Sin ir más lejos, analizar en profundidad la acción de precios puede ofrecer datos valiosos al respecto de lo que sucede por debajo de la superficie.
Supongamos que un índice de mercado como el S&P 500 marca nuevos máximos en un período. El indicador no es otra cosa que un promedio ponderado de los precios de diferentes activos, y la evolución de este índice no necesariamente nos dice todo lo que necesitamos saber sobre la acción de precios subyacente.
Un indicador bastante popular de sentimiento de mercado es el de nuevos máximos y mínimos. El mismo se obtiene simplemente calculando la cantidad de acciones que marcan nuevos máximos de precios en el año y restando el número de acciones en nuevos mínimos.
De tal forma, el indicador nos ayuda a determinar si las ganancias en el índice están basadas en una gran cantidad de compañías participando de la suba o si, por el contrario, unas pocas compañías tuvieron ganancias de gran magnitud y llevaron al indicador a nuevos máximos. Evidentemente, esto dice mucho sobre el ánimo generalizado de los inversores.
Una alternativa similar es evaluar la acción de precios en función de algún nivel alternativo, como por ejemplo, la media móvil de precios de 50 días. Mientras mayor es la cantidad de acciones que se encuentran cotizando a niveles de precios por encima del promedio, mayor es el nivel de optimismo de mercado y viceversa.
En el mismo sentido, se puede obtener información valiosa proveniente del mercado de opciones. El ratio put-call señala el volumen relativo de put (opciones de venta) contra call (opciones de compra). Cuando el volumen de put es considerablemente mayor al de call, esto significa que los inversionistas están buscando protección ante una posible baja de precios, lo cual es una clara señal de pesimismo.
El índice VIX es otro indicador de sentimiento que se obtiene del mercado de opciones, y mide la volatilidad esperada en el índice según la reflejan los precios de las opciones. Los mercados son generalmente más volátiles a la baja que al alza, entonces, mientras mayor es el nivel de volatilidad esperada, mayor es el nivel de pesimismo.
Un mecanismo bastante directo es evaluar las opiniones de mercado mediante encuestas y mediciones de opinión. Diferentes organismos revelan estos datos regularmente, ya sea para inversores individuales, administradores profesionales de fondos, o asesores de inversión.
Con las nuevas tecnologías de información están surgiendo también mediciones de sentimiento de mercado que analizan los títulos de las noticias e incluso la actividad en las redes sociales. En general, se trata de herramientas bastante novedosas que se encuentran aún en etapa de desarrollo, aunque su potencial podría resultar interesante en los próximos años.
Aplicando los indicadores de sentimiento de mercado
Siempre conviene prestar atención a múltiples indicadores de sentimiento de mercado basados en diferentes enfoques. Por ejemplo, podemos tener en cuenta la evolución del índice VIX, la diferencia entre máximos y mínimos de precios, y las encuestas de confianza del inversor.
Estos tres indicadores miden el sentimiento de mercado desde diferentes puntos de vista: acción de precios, mercado de opciones y encuestas de opinión, respectivamente. Por lo tanto, los tres indicadores en conjunto ofrecen una mirada más abarcativa que la que podríamos obtener analizando indicadores de sentimiento individuales en forma aislada.
Es importante prestar atención a la consistencia en las señales. Cuando los indicadores basados en diferentes enfoques avanzan en la misma dirección, entonces los datos son más claros y contundentes que en el caso de que diferentes indicadores generen señales disociadas.
Existen dos criterios fundamentales para operar en base a los indicadores de sentimiento de mercado. En primer lugar, los niveles extremos de optimismo y pesimismo se interpretan como una señal contraria. Es decir, los niveles de optimismo generalizado generalmente señalan un máximo de precios y una posible corrección, mientras que niveles de pesimismo exagerado suelen ser oportunidades de compra.
Por otro lado, cuando los indicadores de sentimiento de mercado se encuentran alejados de sus niveles extremos, conviene posicionarse en el mismo sentido de la tendencia. Si el optimismo está aumentando, esto suele impulsar los precios de los activos al alza y viceversa.
La dinámica operativa entonces es la siguiente: un nivel extremo de pesimismo señala un punto de entrada, y conviene mantener posiciones alcistas mientras el optimismo se encuentre en aumento. Por otro lado, cuando el nivel de optimismo se encuentra en niveles que coinciden con el extremo superior de su rango histórico, generalmente estamos ante un buen momento para desarmar posiciones y buscar un nuevo punto de entrada ante un posible ajuste.