Arlette
17-08-2016, 12:38 AM
El ETF PowerShares DB US Dollar Bullish ETF (UUP), replica los movimientos del Dólar Index, un índice que analiza la cotización del dólar estadounidense frente a una cartera de divisas internacionales. Como se observa en el gráfico, ha tenido una revalorización notable a partir de julio de este año.
Este tipo de movimientos con tanta magniftud no son habituales en divisas de países grandes y estables, por lo tanto presenta una oportunidad interesante para analizar algunos de los factores fundamentales que debemos tener en cuenta a la hora de tomar decisiones en el mercado de divisas.
Existe una amplia variedad de factores fundamentales que afectan a la cotización de las divisas en los mercados internacionales. No obstante, en todos los casos, es importante recordar que se tienen que analizar las variables fundamentales frente a las expectativas reflejadas en el precio, y no desde un punto de vista aislado.
Por ejemplo, si un país tiene tasas de crecimiento económico más altas que otros, podemos esperar que su divisa se revalorice en el tiempo en la medida en que atrae más inversiones internacionales. Es decir, los inversores venden las monedas de los países de bajo crecimiento para poder posicionarse en activos de países con mejor rendimiento económico.
Sin embargo, para tomar posiciones bien fundamentadas, no basta con determinar cuál país crecerá más rápido o más despacio. Debe recordarse que las cotizaciones actuales de las monedas ya tienen incorporadas determinadas expectativas de crecimiento, la clave entonces es detectar en qué medida y sentido los datos de la realidad van a diferir de las expectativas, ya que esto va a ser lo que impacte en los retornos de las divisas.
Si analizamos las expectativas medias de crecimiento económico durante 2014 para diferentes regiones entre los meses de julio y agosto, podemos observar algunos cambios interesantes. El crecimiento medio esperado para EE.UU. en 2014 aumentó en un 0,5%, mientras que las expectativas para la zona euro descendieron un 0,3% y el crecimiento estimado para Japón se redujo en un 0,7%.
Es decir, aumentó el crecimiento esperado en EE.UU. y se redujo en Europa y Japón, lo que explica de forma clara la revalorizació ndel dólar frente al euro y el yen en los últimos meses.
Otra de las claves que tenemos que tener en cuenta en los fundamentos en los mercados de divisas internacionales son las políticas monetarias que se implementan en diferentes países. En general, podemos decir que una política monetaria expansiva supone tipos de interés bajos y repunte de la oferta de dinero, mientras que una política contractiva va en sentido inverso.
Cuando un banco central está estimulando la actividad económica, la baja en las tasas de interés tiende a generar salidas de capitales en busca de mejores retornos en otros mercados con tasas más atractivas. En el mismo sentido, un aumento en la oferta de una divisa por mayor emisión implica que el precio de esa divisa debería caer por una cuestión de equilibrio entre oferta y demanda.
Es decir, una política monetaria expansiva tiende a generar caídas en la cotización de una moneda, mientras que las políticas más contractivas tienen el efecto de revalorizar la divisa en cuestión.
En los últimos meses se conoció que la Reserva Federal de Estados Unidos dio por finalizado su programa de recompra de bonos, conocido con el nombre de flexibilización cuantitativa. Esto implica una reducción en el estímulo monetario que recibe la economía estadounidense.
Los tipos de interés de corto plazo en EE.UU. se mantienen en niveles históricamente bajos, por lo tanto puede decirse que la política monetaria sigue siendo bastante expansiva cuando se la mira con perspectiva histórica. No obstante, lo importante es que los estímulos se están reduciendo de forma lenta y la dirección de cambio es lo que más impacta en las cotizaciones.
Además, siempre debe tenerse en cuenta que las divisas cotizan una frente a la otra, entonces, hay que analizar las dos partes en un par de divisas para comprender el contexto fundamental.
Los estímulos en EE.UU. se están retirando, pero además la debilidad económica en Europa y Japón aumenta las perspectivas de mayor estímulo en estos mercados. La fortaleza del dólar frente a divisas como el euro y el yen no se justifica solo en base a la evolución de las variables clave en EE.UU., sino en la comparación de variables entre los diferentes mercados.
Crecimiento económico y política monetaria son dos variables muy importantes en lo que hace a las cotizaciones de las divisas y han tendido un rol fundamental en la reciente apreciación del dólar. Sin embargo, la lista de factores a considerar es prácticamente ilimitada, incluye tanto cuestiones económicas y financieras como factores políticos e institucionales que afectan a la confianza en una determinada moneda.
Lo importante es siempre analizar la evolución de las variables fundamentales en comparación con las expectativas previas, teniendo en cuenta además que deben evaluarse ambos componentes en un par de divisas para tener una mirada abarcativa sobre los fundamentos de dicho par.
Este tipo de movimientos con tanta magniftud no son habituales en divisas de países grandes y estables, por lo tanto presenta una oportunidad interesante para analizar algunos de los factores fundamentales que debemos tener en cuenta a la hora de tomar decisiones en el mercado de divisas.
Existe una amplia variedad de factores fundamentales que afectan a la cotización de las divisas en los mercados internacionales. No obstante, en todos los casos, es importante recordar que se tienen que analizar las variables fundamentales frente a las expectativas reflejadas en el precio, y no desde un punto de vista aislado.
Por ejemplo, si un país tiene tasas de crecimiento económico más altas que otros, podemos esperar que su divisa se revalorice en el tiempo en la medida en que atrae más inversiones internacionales. Es decir, los inversores venden las monedas de los países de bajo crecimiento para poder posicionarse en activos de países con mejor rendimiento económico.
Sin embargo, para tomar posiciones bien fundamentadas, no basta con determinar cuál país crecerá más rápido o más despacio. Debe recordarse que las cotizaciones actuales de las monedas ya tienen incorporadas determinadas expectativas de crecimiento, la clave entonces es detectar en qué medida y sentido los datos de la realidad van a diferir de las expectativas, ya que esto va a ser lo que impacte en los retornos de las divisas.
Si analizamos las expectativas medias de crecimiento económico durante 2014 para diferentes regiones entre los meses de julio y agosto, podemos observar algunos cambios interesantes. El crecimiento medio esperado para EE.UU. en 2014 aumentó en un 0,5%, mientras que las expectativas para la zona euro descendieron un 0,3% y el crecimiento estimado para Japón se redujo en un 0,7%.
Es decir, aumentó el crecimiento esperado en EE.UU. y se redujo en Europa y Japón, lo que explica de forma clara la revalorizació ndel dólar frente al euro y el yen en los últimos meses.
Otra de las claves que tenemos que tener en cuenta en los fundamentos en los mercados de divisas internacionales son las políticas monetarias que se implementan en diferentes países. En general, podemos decir que una política monetaria expansiva supone tipos de interés bajos y repunte de la oferta de dinero, mientras que una política contractiva va en sentido inverso.
Cuando un banco central está estimulando la actividad económica, la baja en las tasas de interés tiende a generar salidas de capitales en busca de mejores retornos en otros mercados con tasas más atractivas. En el mismo sentido, un aumento en la oferta de una divisa por mayor emisión implica que el precio de esa divisa debería caer por una cuestión de equilibrio entre oferta y demanda.
Es decir, una política monetaria expansiva tiende a generar caídas en la cotización de una moneda, mientras que las políticas más contractivas tienen el efecto de revalorizar la divisa en cuestión.
En los últimos meses se conoció que la Reserva Federal de Estados Unidos dio por finalizado su programa de recompra de bonos, conocido con el nombre de flexibilización cuantitativa. Esto implica una reducción en el estímulo monetario que recibe la economía estadounidense.
Los tipos de interés de corto plazo en EE.UU. se mantienen en niveles históricamente bajos, por lo tanto puede decirse que la política monetaria sigue siendo bastante expansiva cuando se la mira con perspectiva histórica. No obstante, lo importante es que los estímulos se están reduciendo de forma lenta y la dirección de cambio es lo que más impacta en las cotizaciones.
Además, siempre debe tenerse en cuenta que las divisas cotizan una frente a la otra, entonces, hay que analizar las dos partes en un par de divisas para comprender el contexto fundamental.
Los estímulos en EE.UU. se están retirando, pero además la debilidad económica en Europa y Japón aumenta las perspectivas de mayor estímulo en estos mercados. La fortaleza del dólar frente a divisas como el euro y el yen no se justifica solo en base a la evolución de las variables clave en EE.UU., sino en la comparación de variables entre los diferentes mercados.
Crecimiento económico y política monetaria son dos variables muy importantes en lo que hace a las cotizaciones de las divisas y han tendido un rol fundamental en la reciente apreciación del dólar. Sin embargo, la lista de factores a considerar es prácticamente ilimitada, incluye tanto cuestiones económicas y financieras como factores políticos e institucionales que afectan a la confianza en una determinada moneda.
Lo importante es siempre analizar la evolución de las variables fundamentales en comparación con las expectativas previas, teniendo en cuenta además que deben evaluarse ambos componentes en un par de divisas para tener una mirada abarcativa sobre los fundamentos de dicho par.