La duración media de los contratos temporales ha bajado 12 días en cinco años, desde los 62,87 de 2011 hasta los 50,58 días de 2016, según datos del Servicio de Empleo Público Estatal (SEPE).
En una respuesta por escrito en el Congreso, el Gobierno detalla que de las contrataciones temporales que se registran, el 40 % no tiene una duración definida mientras que el 60 % restante sí indica un plazo.
