Un porcentaje que sube a 57% para Ecuador.
La visión más amigable de los ecuatorianos hacia lo global puede haber tenido reflejos en las políticas públicas que han adoptado en la economía y en otros aspectos.
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Un porcentaje que sube a 57% para Ecuador.
La visión más amigable de los ecuatorianos hacia lo global puede haber tenido reflejos en las políticas públicas que han adoptado en la economía y en otros aspectos.
Son una de apenas tres naciones en América Latina que aceptan al dólar estadounidense como su divisa, renunciando a uno de los símbolos tradicionales de control nacional, el de acuñar su propia moneda.
También en aspectos como el migratorio, Ecuador ha adoptado una política más tolerante que la de algunos de sus vecinos, por ejemplo recibiendo a una cantidad sustancial de refugiados de países cercanos y retirando los requisitos de visa para los visitantes de algunas nacionalidades.
Mirada particular
Ecuador parece ser un caso especial de mirada global en América Latina, pero no es el único.
En una versión anterior de la encuesta WVS, Colombia era el único país del mundo, junto con Andorra, en el cual la gente decía tener más sentido de pertenencia con la comunidad mundial que con su propia nacionalidad,
según decía un reciente artículo de la revista estadounidense The Atlantic.
Un argumento que no convence del todo a otros académicos.
Arlene Tickner, profesora de la facultad de Ciencia Política de la Universidad del Rosario en Colombia, le dice a BBC Mundo que no se puede deducir de este resultado que la población colombiana sea menos nacionalista
y más cosmopolita que la de otros países, y que otros estudios entregan resultados bien distintos, con muy pocos colombianos hablando de una identidad global.
"Colombia y el Mundo, nuestra encuesta, muestra que los colombianos son nacionalistas, no han salido del país en un 75%, no conocen a ningún extranjero que vive en Colombia,
y tienen actitudes encontradas sobre la influencia de valores y prácticas externos en el país, así como frente a las bondades de conceder a los extranjeros derechos políticos y laborales en Colombia".
Tickner también asegura que un proyecto regional, Las Américas y el Mundo, coordinado por la universidad CIDE de México, entrega resultados similares para otros países del continente.
En cualquier caso, Colombia parece haber cambiado en años recientes hacia un giro más nacionalista. Según la encuesta del WVS en su última edición, el 39.5% de los colombianos dicen sentirse fuertemente ciudadanos del mundo, frente a un 56.5% que concuerdan vehementemente con la expresión "me siento parte de mi nación".
Qatar arriba
¿Cuál es la nación con una visión más "globalizada" de su propia identidad?
Según la encuesta WVS, el pequeño estado árabe de Qatar se lleva el galardón. 70.3% de los encuestados dicen estar fuertemente de acuerdo con la expresión "soy un ciudadano del mundo
comparado, por ejemplo, con apenas 20.6% para Estados Unidos, que obtiene uno de los puntajes más bajos, o 17.5% para Rusia.
Estos son, por supuesto, conceptos en evolución. El último par de años ha resultado en victorias electorales para propuestas nacionalistas, desde el Brexit británico hasta Trump en Estados Unidos.
Por lo que no sería de extrañar que eso se refleje en el futuro en la manera como los ciudadanos conjugan su identidad nacional con el sentido de pertenencia a una comunidad global.
Y que posiblemente se refleje en las políticas económicas que esos países adopten.
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Pues como dice el mismo WVS en su sitio web, su investigación "ha demostrado que las creencias de la gente juegan un papel en el desarrollo económico, la aparición y el florecimiento de las instituciones democráticas, la aparición de la igualdad de género y el grado en el que algunas sociedades tienen un gobierno efectivo".
Esta semana llega el verano a Europa y con él, las vacaciones.
Millones de europeos cruzarán las fronteras para relajarse en otro país de la región y los hoteles del continente se preparan para recibirlos.
Pero, entre alemanes, rusos y franceses, hay un turista al que la industria hotelera recibirá este año con sentimientos encontrados: el de Reino Unido.
En lugares como España, los británicos son los principales turistas: suponen uno de cada 4 visitantes y en 2016 sumaron más de 17 millones, según su Instituto Nacional de Estadística.
Así que su llegada es crucial para el turismo. Sin embargo, este año los hoteleros españoles se preparan para vigilar de cerca y con recelo al que hasta ahora era su más fiel cliente.
El motivo es una supuesta estafa que se ha incrementado en el último año y que sólo pueden cometer quienes viajen desde Reino Unido.
Vacaciones gratis
El fraude consiste en contratar en Reino Unido un paquete de vacaciones con todo incluido y, al volver, presentar una denuncia contra la agencia de viajes por intoxicación.
Como el paquete comprado abarca el desayuno, el almuerzo y la cena; los viajeros alegan que la fuente de intoxicación no puede haber sido otra que el restaurante del hotel.
Así que exigen la devolución del total del importe que pagaron por sus vacaciones y una compensación.
Lo normal es que lo consigan y que las disfrutadas vacaciones les salgan completamente gratis.
US$67 millones en denuncias
La estafaha sido detectada en Portugal, Chipre, Grecia y España, sobre todo en zonas de sol y playa.
Según la asociación de agencias de viajes británicas ABTA, decenas de miles de británicos hicieron reclamaciones de este tipo el año pasado.
En España, el monto total que estos turistas exigieron en 2016 ascendió a 60 millones de euros (US$67 millones), según la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat).
Los hoteleros se quejan de que empresas especializadas en tramitar reclamaciones rondan sus instalaciones ofreciendo a sus huéspedes participar en el fraude.
Reparten folletos y explican a los turistas cómo pueden recuperar el dinero gastado en las vacaciones con una simple denuncia de la que ellos se harán cargo a cambio de una comisión.
La ley británica no exige ningún certificado médico para interponer este tipo de reclamos, basta con mostrar la factura de algún medicamento antidiarreico comprado en la farmacia.
Las demandas se pueden presentar hasta tres años después del viaje.
Los costes de litigar en Reino Unido son tan altos, que las agencias de viaje prefieren llegar a acuerdos con los clientes.
Los hoteleros se rebelan
Los más perjudicados, sin embargo, son los hoteles extranjeros.
Les resulta demasiado caro ir a juicio en Reino Unido y no pueden participar en la negociación entre los turistas y las agencias, que les descuentan este dinero perdido.
Por eso, muchos se han puesto mano a la obra y estudian métodos de control sobre estos turistas.Directores de grandes hoteles mostraban esta semana en la televisión española tarjetas que registrarán cada movimiento del viajero. Este tendrá que pasarla por un lector para todo: usar el ascensor, acceder a la piscina o sentarse a tomar el desayuno.
Así buscan evitar casos como el de una pareja británica que demandó a la agencia de viaje Jet2holidays y el Hotel Gloria Palace un año después de haberse ido de vacaciones, según informó el diario de Reino Unido Daily Mail.
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Sus abogados aseguraban que habían sufrido "calambres estomacales y diarrea severa" y que esto les había obligado a quedarse en cama, "estropeando" sus vacaciones.
Sin embargo, Jet2 es una de las empresas que ha optado por
contratar detectives para lidiar con estas demandas.
En el caso de esta pareja, la compañía descubrió que había consumido 109 bebidas alcohólicas durante sus 9 días de estancia, cuando supuestamente estaban enfermos.
Penas de prisión
La ABTA ha recordado a los ciudadanos quehacer falsas denuncias como esta puede acarrear penas de prisión en Reino Unido o en el extranjero.
El organismo ha admitido que es un "problema británico" que les deja "avergonzados" y ha lanzado una campaña para pedir al Gobierno que intervenga.