Las apuestas que vaticinaban la paridad entre el euro y el dólar ya eran importantes antes de que Donald Trump, presidente de EEUU, llegara a la Casa Blanca. No obstante, los pronósticos que anticipan esta paridad son ahora si cabe más atrevidos y numerosos. La divergencia entre las políticas monetarias de la Reserva Federal y el BCE se han disparado, por lo que la paridad euro/dólar parece estar condenada a llegar.
