Probabilidad de alcance de un acuerdo del Brexit luce más elevada que hace unas semanas. Libra esterlina encuentra soporte en la menor incertidumbre característica de todo el proceso del Brexit.

Hace aproximadamente un mes comenzó a tomar fuerza la perspectiva de la formalización del Brexit que está prevista para marzo 2019, sin un acuerdo con la Unión Europea (UE). Las autoridades de ambas partes se pronunciaban aminorando su preocupación y, más bien, parecía que estuvieran presionando a su contraparte a través de sus declaraciones. Sin embargo, parece que la inflexibilidad del inicio de las negociaciones para obtener la mayor ganancia posible ha sido una etapa ya atravesada. La flexibilidad necesaria para alcanzar un acuerdo se asoma en los pronunciamientos, en la medida que se agota el tiempo para lograrlo.

Desde la semana pasada la UE ha moderado su postura, abriendo paso a concesiones sobre un acuerdo menos detallado que rija cuando entre en vigencia el Brexit. En otras palabras, evitando la oposición que generarían las especificidades difíciles de conciliar y dejando esta fase para el momento posterior a la salida del Reino Unido. Una señal adicional de una postura más conciliadora fue evidenciado a tempranas horas por M. Barnier, negociador jefe de la UE. El funcionario señaló que un acuerdo del Brexit era realista y, de hecho, específico un plazo para ello de entre seis y ocho semanas.

Hay quienes consideran que el pronunciamiento de Barnier buscaba reducir la tensión al ambiente político interno en el que se mueve la Primera Ministra del Reino Unido, Theresa May, pues el fin de semana enfrentó oposición por parte del ala dura del Brexit de su partido. Precisamente, alcanzar un acuerdo entre la UE y la representación del ala dura sería prácticamente imposible de lograr.

Los últimos acontecimientos no implican que el acuerdo sea un hecho pues aún hay puntos abruptos, como la frontera de Irlanda. Pero sí parece generarse un ambiente más propicio para una negociación. De esta manera, se va despejando la incertidumbre característica de todo el proceso del Brexit, dando soporte a la libra esterlina, que solo el lunes se valorizó 0,8%.

Análisis Tasa de Cambio

Recientes medidas adoptadas en Venezuela podrían reactivar presiones de oferta en el mercado petrolero. Tasa de cambio local cedió terreno nuevamente, revirtiendo comportamiento de las últimas dos jornadas.

En el inicio de la semana, las monedas desarrolladas se revaluaron 0,2%, lideradas por las ganancias que presentaron el euro y la libra esterlina con avances de 0,4% y 0,8%, respectivamente. Por su parte, las monedas de países emergentes se devaluaron 0,1% frente al dólar, obedeciendo al comportamiento que se presenció en las divisas latinoamericanas. No obstante, conviene señalar que el yuan perdió 0,3% frente a su par estadounidense, luego de los anuncios de finales de la semana anterior del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien afirmó que el país se encuentra preparado para aplicar aranceles a las importaciones provenientes de China que hacen falta por gravar.

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Entretanto, las monedas latinoamericanas perdieron 0,6% en respuesta a las devaluaciones del peso argentino y el real brasilero que cedieron 1% y 0,9% frente a su par estadounidense. En el caso argentino, el mercado cambiario se mostró pesimista frente a las intervenciones que ha realizado el banco central, por lo que las subastas de divisas no han generado los resultados esperados. Esto último se sumó a la expectativa frente a las negociaciones que sostiene el Gobierno con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Por su parte, la tasa de cambio local se alineó con la región tras devaluarse 1% durante la sesión, cerrando en $3.088.

Finalmente, los precios del petróleo registraron un comportamiento mixto, pues la referencia Brent avanzó 0.8%, mientras que el WTI contrastó este comportamiento tras caer -0,3%. Adicionalmente, dos elementos podrían imprimir volatilidad a las cotizaciones del crudo. En primer lugar la reunión que sostendrá el Secretario de Energía de Estados Unidos, R. Perry, con sus homólogos de Arabia Saudita y Rusia. En segundo lugar las medidas tomadas en Venezuela, que ceden de forma temporal el manejo de campos petroleros por un porcentaje sobre el precio del barril, con el fin de aumentar el volumen de producción. Lo anterior podría generar nuevas presiones de oferta global.